El Test de Aliento para Intolerancia a la Fructosa y al Sorbitol es un kit de recogida de muestra de aire espirado, fabricado por una compañía autorizada y conforme a la normativa vigente de productos sanitarios para diagnóstico in vitro.
¿Para qué sirve?
Cuando la microbiota intestinal metaboliza la fructosa y el sorbitol, genera hidrógeno y metano que pasan a la sangre y se eliminan por la respiración. Midiendo estos gases en el aliento tras ingerir una cantidad controlada de ambos azúcares, es posible identificar si existe una malabsorción de uno, del otro o de los dos a la vez. Esta prueba mide simultáneamente hidrógeno y metano, lo que reduce de forma significativa el número de falsos negativos frente a otras pruebas que solo cuantifican hidrógeno.
¿Cómo se realiza?
El kit se envía a tu domicilio con todo el material e instrucciones necesarias. La toma de la muestra se hace en casa, recogiendo el aire espirado a distintos tiempos tras la ingesta de fructosa y sorbitol. Una vez completada, se remite al laboratorio, que analiza mediante cromatografía de gases las concentraciones de hidrógeno, metano y anhídrido carbónico. El plazo de entrega de resultados es de 5 días laborables.
¿A quién va dirigido?
A personas que experimentan hinchazón, ruidos abdominales o diarrea tras consumir frutas, verduras o alimentos con fructosa y sorbitol añadidos, y quieren identificar si su origen es una malabsorción de estos azúcares. La intolerancia puede ser primaria (de origen genético) o secundaria, derivada de otra afección intestinal como el SIBO, la celiaquía o la enfermedad de Crohn.
Qué incluye el resultado
Un informe con los niveles de hidrógeno y metano detectados en tu muestra, con la interpretación de si existe intolerancia a la fructosa, al sorbitol o a ambos.
Precaución: la prueba no debe realizarse si existe intolerancia hereditaria a alguno de estos azúcares, y en pacientes diabéticos debe estar supervisada y prescrita por su médico.
¿Sospechas que tus molestias digestivas están relacionadas con estos azúcares? Solicita tu test de aliento y da el primer paso hacia un diagnóstico claro.




